Cuando mirabas mis pies cuando caminabamos juntos,cuando mirabas veintiocho veces la carretera antes de cruzar por miedo a que por casualidad apareciera un coche que me llevara para siempre,cuando mirábamos ancianos dar once vueltas al mismo parque sin cansarse,también cuando te morías de frío y tiritaba tu boca.
Y por supuesto cuando me mirabas a los ojos y reflejaban que te mataban las ganas de besarme y te faltaba valor.
Me gustaban todas esas cosas y si te tengo un poquito cerca otra vez me volverían a gustar,esto es como un fuego,como dice morodo,cada vez que me acerco me prendo.



No hay comentarios:
Publicar un comentario